¿Cómo ayuda el rtms a la neurorehabilitación?
Autor: Giovana Femat Roldán
Las técnicas de estimulación cerebral no invasiva (TECNI) son herramientas que actualmente se encuentran en gran desarrollo e investigación como una opción terapéutica novedosa en pacientes con daño cerebral adquirido. Las dos técnicas más utilizadas son la estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr) y la estimulación transcraneal con corriente directa (ETCD), las cuales se basan en la aplicación externa de corriente eléctrica o magnética sobre el cráneo modulando (estimulando o inhibiendo) la actividad neuronal y cerebral.
Las técnicas de estimulación cerebral no invasiva en conjunto con las terapias convencionales de neurorrehabilitación tienen la capacidad potencial de promover la recuperación motora, cognitiva, sensorial y funcional en pacientes con diversos padecimientos neurológicos con un excelente perfil de tolerancia y seguridad. En la actualidad existe evidencia de sus efectos positivos en diversas enfermedades como la enfermedad vascular cerebral (EVC), enfermedad de Parkinson (EP), lesión medular (LM), daño cerebral traumático (DCT), parálisis cerebral (PC), trastornos del espectro autista (TEA), entre otras.
Funcionamiento básico de las técnicas de estimulación cerebral no invasiva
Los equipos de estimulación magnética transcraneal funcionan mediante una bobina con una configuración determinada que al hacer pasar una corriente eléctrica generan un campo magnético que atraviesa el cuero cabelludo y cráneo, provocando un cambio en la polarización neuronal del tejido subyacente.
Provocará una respuesta motora (contracción muscular) en los músculos de la mano contralateral, lo cual podrá registrarse mediante un electrodo muscular de superficie produciendo un potencial evocado motor (PEM).
Efectos secundarios de las técnicas de estimulación cerebral no invasiva
Ambas son técnicas seguras y bien toleradas, los efectos secundarios que se reportan con la ETCD son comezón, sensación de hormigueo y eritema en la zona de colocación de los electrodos, cansancio y cefalea, los cuales ceden posterior al tratamiento.
Con el uso de EMTr se han reportado casos de cefalea, sensación de incomodidad y fatiga, los cuales son pasajeros y remiten posterior a la sesión de estimulación.

Neurorehabilitación en diferentes padecimientos
- Enfermedad Vascular Cerebral
Las técnicas de estimulación cerebral no invasiva han mostrado efectividad para mejorar algunos aspectos como la función motora y cognitiva en estos pacientes. La reorganización de los circuitos cerebrales posterior a una EVC contribuye a la recuperación clínica de los pacientes; sin embargo, estos cambios plásticos no siempre llevan a una reorganización adaptativa, de ahí el término «plasticidad maladaptativa».
- Enfermedad de Parkinson
La EP es otra de las patologías en las que más se ha estudiado el uso terapéutico de la EMTr, se ha utilizado para disminuir síntomas tanto motores como cognitivos estimulando distintas áreas cerebrales como la corteza motora primaria, corteza premotora.
Al estimular la corteza motora primaria con frecuencias excitatorias se reporta un efecto positivo de leve a moderado con mejoras en la función motora y en escalas funcionales.
- Dolor crónico
El dolor neuropático crónico en muchas ocasiones es difícil de tratar, pues requiere el uso de múltiples fármacos con la problemática de los efectos secundarios de estos y con una respuesta por lo regular parcial.
Es necesario llevar a cabo más estudios para dilucidar los efectos de la EMTr en los mecanismos de dolor y en cada patología en específico.
- Lesión medular
Los cambios plásticos posterior a una LM completa, incompleta e independientemente de la etiología incluyen una reorganización de la corteza cerebral, la médula espinal y las vías que las comunican.
Actualmente se está investigando el uso de EMTr para estimular la plasticidad y la recuperación motora y sensitiva, así como para reducir la espasticidad y el dolor neuropático.
- Rehabilitación pediátrica
En pediatría se han utilizado las técnicas de estimulación cerebral no invasiva principalmente en padecimientos psiquiátricos. En años recientes se han realizado ensayos clínicos para evaluar su eficacia en padecimientos como PC, DCT, TEA y sus secuelas de infarto cerebral perinatal, etcétera.
Las técnicas de estimulación cerebral no invasiva y su uso en neurorrehabilitación son un campo de conocimiento creciente y prometedor, con gran potencial de ofrecer una opción terapéutica en padecimientos que provocan discapacidad en la población.
¿En qué se basa la selección de un método de tratamiento?
La selección del protocolo a utilizar depende de varios factores: la fisiopatología de la enfermedad, las características del paciente y el nivel de evidencias científicas disponibles de acuerdo con la enfermedad. Por ejemplo: Ante el diagnóstico clínico de una depresión mayor, se recomienda el uso de la estimulación a alta frecuencia (10 Hz) con la rTMS; pero existen otras alternativas.
La rTMS a frecuencias bajas (≤1 Hz) tiene un efecto potenciador de la inhibición intracortical, al igual que la estimulación catódica con tDCS; mientras que el uso de frecuencias altas de rTMS (≥ 5 Hz) se asocia con un incremento en la excitabilidad cortical, de forma análoga a la tDCS anódica.
