¿Cuándo no debo realizarme una rTMS?
Autor: Giovana Femat Roldán
La estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS) es una terapia de neuromodulación segura y no invasiva para múltiples enfermedades neurológicas y psiquiátricas. Se suele utilizar como una alternativa o terapia complementaria si otros tratamientos no han sido eficaces. Se ha aprobado su uso en algunas enfermedades como:
- Depresión resistente al tratamiento:
La EMT ha demostrado ser efectiva como terapia adyuvante en pacientes con depresión que no responden adecuadamente a los tratamientos convencionales. Se utiliza especialmente en la depresión mayor y otros trastornos del estado de ánimo.
- Trastornos del movimiento:
En enfermedades como la enfermedad de Parkinson y la distonía, la EMT puede ser utilizada para modular la actividad cerebral y potencialmente mejorar los síntomas motores.
- Trastornos del dolor crónico:
Algunos estudios han explorado la EMT como una opción para el tratamiento del dolor crónico, incluyendo el dolor neuropático y otras condiciones dolorosas donde la respuesta a los analgésicos convencionales es limitada.
- Esquizofrenia:
En pacientes con esquizofrenia, la EMT puede ser aplicada para estudiar y potencialmente modular circuitos cerebrales implicados en los síntomas de la enfermedad.
- Trastornos del espectro autista (TEA):
Aunque menos común, la EMT ha sido investigada como una herramienta para modular la actividad cerebral en pacientes con TEA, especialmente en estudios que exploran la plasticidad cerebral y la conectividad funcional.
- Accidente cerebrovascular y rehabilitación neurológica:
En la fase de rehabilitación post-ictus, la EMT se ha investigado como una posible herramienta para facilitar la recuperación funcional al ayudar a reorganizar las conexiones neuronales en áreas afectadas por el accidente cerebrovascular.
Es importante destacar que la aplicación de la EMT varía según la condición clínica y los protocolos de tratamiento establecidos. Los neurólogos y especialistas en neurorehabilitación suelen personalizar el enfoque terapéutico según las necesidades individuales de cada paciente y basándose en la evidencia científica disponible.

¿Cómo funciona?
Se coloca una bobina electromagnética sobre el cuero cabelludo de la cabeza. Esta bobina induce un campo magnético que resulta en la activación de ciertas áreas cerebrales y permite la modulación de circuitos neuronales de interés para la enfermedad que se está tratando. Esta estimulación no afecta la forma en que funciona el cerebro.
¿Cuándo no soy candidato para usar la estimulación magnética transcraneal?
La estimulación magnética transcraneal repetitiva no requiere cirugía ni implantación de electrodos, ni tampoco requiere el uso de anestesia. En general, se considera un procedimiento seguro y muy tolerable. Sin embargo, puede provocar efectos adversos o secundarios. Por lo tanto, aunque en muchos casos es una buena opción de tratamiento no farmacológico, existen algunas contraindicaciones para su uso.
Las contraindicaciones para su uso se dividen en absolutas o relativas, dependiendo de si los beneficios superan los riesgos y sólo requiere seguimiento médico muy estrecho. Por lo cual, es necesario tomar información clínica detallada y realizar evaluaciones neurológicas de enfermedades pre-existentes. Estas evaluaciones permiten garantizar que es una opción segura para usted.
Informe a su médico si:
- Presenta sensibilidad al campo magnético o dolores de cabeza frecuentes o intensos.
- Historial de convulsiones o antecedentes familiares de epilepsia, incluyendo el historial de convulsiones inducidas por otros tratamientos farmacológicos o no farmacológicos.
- Padece epilepsia no controlada: la rTMS aumenta el riesgo de convulsiones, por lo cual no se recomienda en personas que no hayan tenido un buen control de su enfermedad.
- Antecedentes de enfermedades neurológicas graves donde exista daño cerebral como consecuencia de la misma.
- Accidente cerebrovascular reciente: la rTMS puede aumentar el riesgo de otro accidente cerebrovascular.
- Tumores cerebrales: la rTMS puede agravar los síntomas ya existentes de los tumores cerebrales, incluyendo crisis convulsivas u otros trastornos.
- Enfermedades neurológicas graves o aquellas donde se usen dispositivos electrónicos implantados como en la Enfermedad de Parkinson.
- Tratamientos de psicoterapia (medicamentos psicoactivos) u otro tipo de medicamentos, incluidos los medicamentos de venta sin receta, suplementos herbales, vitaminas u otros suplementos. De preferencia, describe la dosis y tiempo de uso.
- Informar acerca del uso de medicamentos que bajen el umbral convulsivo: algunos fármacos, incluyendo antibióticos, pueden aumentar el riesgo de que aparezcan crisis convulsivas.
- Trastornos hemorrágicos: la rTMS puede aumentar el riesgo de sangrado de personas con condiciones médicas que elevan este riesgo, o bien, que ingieren medicamentos con este objetivo como parte de un tratamiento por otra enfermedad.
- Implantes metálicos en la cabeza o cuello: los campos magnéticos utilizados en la rTMS pueden causar que los implantes metálicos se calienten o se muevan, lo que puede poner en peligro la vida.
- Historial de enfermedades cardíacas donde se utilicen dispositivos electrónicos implantados como un marcapasos o desfibrilador cardíaco: la RTMS puede interferir con el funcionamiento de estos dispositivos.
- Uso de otros dispositivos electrónicos implantados: implantes de cóclea para la audición, fragmentos de balas, stents, espirales y clips para aneurismas.
- Embarazo: No se ha estudiado la seguridad de la rTMS en mujeres embarazadas, por lo que a falta de evidencia científica que apoye su uso, generalmente no se recomienda.
- Trastornos psiquiátricos severos como la esquizofrenia: la rTMS puede desencadenar o empeorar los síntomas de estas enfermedades.
Además de las contraindicaciones enumeradas anteriormente, hay otras consideraciones importantes:
La rTMS es un tratamiento complementario para ayudar a mejorar los síntomas de algunas afecciones, pero no es la cura para estas condiciones médicas.
La rTMS puede causar efectos secundarios leves, como dolor de cabeza, náusea o mareos. La mayoría desaparecen por sí solos y no requieren seguimiento médico estrecho.
La rTMS es típicamente un tratamiento a corto plazo, sin embargo, la mayoría de las personas reciben más de 20 sesiones. La frecuencia de las sesiones depende de las condiciones médicas que se estén tratando.
De acuerdo a lo anterior, es importante hablar con su médico sobre las enfermedades y medicamentos que se utilizan antes de comenzar el tratamiento con rTMS. De esta forma, se puede determinar si este tipo de terapia es segura, adecuada y orientada a los trastornos que queremos mejorar y permite discutir los riesgos y beneficios potenciales para el uso de la estimulación magnética transcraneal.
