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Mejoría en síntomas de depresión tras primeras sesiones de rTMS

Autor: Giovana Femat Roldán

La estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS) es una terapia no invasiva que emplea pulsos magnéticos dirigidos a áreas específicas del cerebro, particularmente la corteza prefrontal. Esta región está asociada con la regulación del estado de ánimo y, en personas con depresión, suele mostrar patrones de actividad anómalos. Al estimular esta área con pulsos magnéticos controlados, el objetivo es restablecer los niveles de actividad en el cerebro, lo que puede contribuir a reducir los síntomas de enfermedades entre las cuáles se encuentra la depresión.

El procedimiento de rTMS no requiere anestesia y generalmente es bien tolerado por la mayoría de los pacientes. Cada sesión dura entre 20 y 40 minutos, y los tratamientos suelen programarse en ciclos diarios de 4 a 6 semanas, dependiendo de cada caso individual y de las indicaciones del especialista en salud mental.

¿Cuándo suelen empezar a verse los resultados?

Cada paciente responde de manera diferente a la rTMS, y existen varios factores que pueden influir en la rapidez con la que se experimenta una mejoría. Algunos pacientes reportan una disminución en sus síntomas de depresión después de las primeras sesiones de rTMS, mientras que otros pueden tardar unas pocas semanas en notar los beneficios del tratamiento. En promedio, es común que muchos empiecen a notar una mejoría en sus síntomas a partir de la segunda o tercera semana de tratamiento.

La mejoría gradual es más frecuente en comparación con una respuesta inmediata. Esto se debe a que el rTMS trabaja con el tiempo para estimular y restaurar las funciones cerebrales. El proceso de adaptación y de respuesta a los impulsos magnéticos puede variar, y cada sesión aporta un «acumulado» en el estímulo que, con el tiempo, va teniendo un efecto positivo en la mente y el estado emocional.

¿Cuáles son los principales síntomas de la depresión?

La depresión se manifiesta a través de una variedad de síntomas que pueden afectar tanto el bienestar emocional como físico de una persona. Entre los principales síntomas se encuentran:

  1. Tristeza persistente: Sentimientos de tristeza, vacío o desesperanza que perduran durante la mayor parte del día.
  2. Pérdida de interés: Desapego o falta de interés en actividades que antes resultaban placenteras.
  3. Cambios en el apetito: Pérdida o aumento significativo del apetito, lo que puede llevar a cambios de peso.
  4. Alteraciones del sueño: Insomnio o hipersomnia (dormir demasiado), lo que afecta la calidad del descanso.
  5. Fatiga: Sensación de cansancio o falta de energía, incluso después de descansar.
  6. Dificultad para concentrarse: Problemas para tomar decisiones o para concentrarse en tareas cotidianas.
  7. Sentimientos de inutilidad: Autoestima baja, sentimientos de culpa o inutilidad.
  8. Pensamientos suicidas: En casos severos, pueden aparecer pensamientos de muerte o suicidio.

Estos síntomas pueden variar en intensidad y duración, y es importante buscar ayuda profesional si se experimentan.

Factores que pueden influir en la respuesta temprana a la rTMS

Existen varios factores que pueden determinar si una persona experimenta mejoría desde las primeras sesiones o si requiere más tiempo para notar cambios:

  • Historia clínica individual:

Algunas personas pueden experimentar un alivio más temprano si su depresión es menos resistente a tratamientos previos o si tienen otros factores que faciliten una respuesta rápida a las terapias basadas en estímulos cerebrales.

  • Grado de gravedad de los síntomas:

La gravedad de los síntomas de la depresión puede influir en la rapidez con que se percibe la mejoría. En algunos casos, las personas con síntomas más moderados pueden responder mejor y más rápido en comparación con aquellas que experimentan depresión grave o resistente.

  • Características biológicas y genéticas:

Los factores genéticos pueden afectar cómo una persona responde al tratamiento con rTMS. Aunque todavía es un área en investigación, se cree que algunas personas pueden tener una predisposición biológica que les permita beneficiarse más rápidamente del tratamiento.

  • Cumplimiento del tratamiento:

Completar todas las sesiones programadas es crucial para que la rTMS sea efectivo. Saltarse sesiones o no seguir el plan de tratamiento indicado puede afectar el proceso y demorar la aparición de resultados.

  • Apoyo en terapia psicológica:

A menudo, combinar la rTMS con terapia psicológica puede potenciar los beneficios y ayudar a que los cambios positivos se sientan antes. La terapia permite que los pacientes procesen las mejoras emocionales y aprendan herramientas de afrontamiento que apoyen los resultados de la rTMS.

 ¿Qué cambios pueden percibirse al principio?

Para muchos pacientes, la mejoría en los síntomas de la depresión con rTMS puede experimentarse de diferentes maneras. Al principio, los cambios pueden ser sutiles y manifestarse en aspectos como:

  • Incremento de energía:

Muchas personas notan un aumento en sus niveles de energía o una menor sensación de fatiga, lo cual puede ser un signo temprano de que el tratamiento está funcionando.

  • Mayor concentración y claridad mental:

La rTMS también puede ayudar a mejorar la concentración, y algunas personas notan una reducción en la “niebla mental” o en las dificultades para pensar con claridad.

  • Estado de ánimo estable:

A medida que el tratamiento avanza, algunas personas experimentan una estabilización en su estado de ánimo, lo que puede llevar a sentir menos tristeza, irritabilidad o desesperanza.

  • Mejora en el sueño:

La depresión a menudo afecta el sueño, y uno de los primeros signos de mejoría puede ser una mejor calidad del sueño o una menor dificultad para conciliarlo.

Es importante recordar que estos cambios pueden no ser inmediatos y que el proceso es gradual. La paciencia y el compromiso con el tratamiento son esenciales para obtener el mayor beneficio de la rTMS.