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EMT en el tratamiento del dolor crónico

Autor: Giovana Femat Roldán

Según la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor, el dolor crónico se define como el dolor que persiste o recurre durante más de 3 meses. El dolor crónico tiene un impacto significativo en el bienestar y la salud psicosocial de las personas, así como en la economía de los sistemas de salud.

A pesar de la disponibilidad de numerosas modalidades terapéuticas, el tratamiento del dolor crónico puede ser un desafío. Solo alrededor del 30% de las personas con dolor crónico no oncológico logran una mejoría con el tratamiento farmacológico estándar. 

La Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) divide el dolor crónico en dolor primario crónico y dolor secundario crónico. Mientras que el dolor primario está relacionado con una angustia emocional notable o disfunción funcional sin otras causas conocidas, el dolor secundario es el resultado de una afección subyacente, como tumores, lesiones, cirugías, enfermedades musculoesqueléticas o daños nerviosos.

¿Qué es el Dolor crónico?

El dolor crónico no oncológico (DCNO) se define como el dolor que dura de tres a seis meses o que persiste más allá del tiempo esperado para la cicatrización de los tejidos o la resolución de la enfermedad subyacente. Otros autores lo consideran como el dolor presente durante más de tres meses, de forma continua o intermitente, más de cinco días por semana, con intensidad moderada o alta, en la escala analógica visual y/o que deteriore la capacidad funcional.

Existen diversas afecciones que pueden causar dolor neuropático, como lesiones nerviosas traumáticas y metabólicas, infecciones, enfermedades discales, esclerosis múltiple, lesión de la médula espinal, traumatismo craneoencefálico o accidente cerebrovascular.

Neuroestimulación

La neuroestimulación se originó hace más de un siglo, esta modalidad terapéutica ganó la atención de los investigadores solo en las últimas décadas. Numerosos estudios demostraron que las técnicas de neuroestimulación son un tratamiento potencial para una variedad de trastornos neurológicos como la epilepsia, la enfermedad de Parkinson, la distonía y muchos otros.

Entre los métodos de neuroestimulación desarrollados, se pueden distinguir tres grupos principales: estimulación cerebral, estimulación de la médula espinal (SCS) y estimulación de los nervios periféricos. Las técnicas de neuroestimulación son un claro ejemplo de innovación tecnológica y aplicación en salud. En ellas se administran estímulos de forma superficial o invasiva sobre músculos, nervios, o sus vías, con el fin de activar o inhibir determinadas funciones fisiológicas.

Recientemente, se han aplicado diversos métodos de neuroestimulación, incluida la rTMS, la estimulación de los nervios periféricos, la estimulación de la médula espinal, la estimulación cerebral profunda y la estimulación de la corteza motora, a los tratamientos del dolor crónico.

Estimulación Magnética Transcraneal

La rTMS es una técnica de estimulación cortical que se ha aplicado para modular las actividades cerebrales anormales para aliviar el dolor. El mecanismo de estimulación cortical para el alivio del dolor se basa en la modificación de la excitabilidad neuronal. Se postula que la rTMS induce alteraciones en la actividad de las estructuras cerebrales corticales y subcorticales que están relacionadas con la modulación y el procesamiento del dolor, incluyendo las cortezas orbitofrontales, el tálamo medial, la corteza cingulada anterior y la materia gris periacueductal.

Además, la rTMS reduce el dolor crónico al activar vías neuronales inhibitorias descendentes para que actúen a nivel del asta dorsal. Específicamente, se sabe que la rTMS altera las actividades neuronales en la materia gris periacueductal, que está relacionada con el procesamiento del dolor.

La frecuencia de estimulación está asociada con cambios sinápticos; las frecuencias más altas (> 5 Hz) son excitatorias y las frecuencias más bajas (< 1 Hz) son inhibitorias. Por lo tanto, la estimulación de alta frecuencia aumenta la excitabilidad cortical, mientras que la de baja frecuencia la disminuye. La frecuencia de estimulación puede aplicarse de forma diferente según el sitio de estimulación y las condiciones de dolor del paciente.

¿Cómo funciona la estimulación repetitiva (rTMS)?

El tratamiento con rTMS funciona activando las células nerviosas en la corteza motora primaria y la corteza prefrontal dorsolateral (la parte del cerebro responsable de la regulación del estado de ánimo).

Esta estimulación de la corteza motora envía pulsos magnéticos a las estructuras cerebrales, lo que ayuda a regular las emociones y aliviar los síntomas depresivos. Sin embargo, este no es el único propósito de rTMS. También se utiliza para ayudar a aliviar el dolor y aliviar la intensidad del dolor.

En algunos casos, la estimulación magnética transcraneal repetitiva también se usa en casos de depresión resistente al tratamiento o en casos en los que la medicación y la terapia no producen mejoras notables.