¿Qué tan efectiva es la estimulación magnética transcraneal?
Autor: Giovana Femat Roldán
La estimulación magnética transcraneal (EMT) es una técnica neurofisiológica que permite la inducción, de forma segura y no invasiva, de una corriente en el cerebro. La técnica se basa en los principios de inducción electromagnética descubiertos por Michael Faraday en el siglo XIX.
La estimulación magnética transcraneal puede utilizarse como complemento de otros métodos neurocientíficos en el estudio de vías motoras centrales, para el estudio de la excitabilidad cortical y en el mapeo de funciones cerebrales corticales.
Ocupa una posición privilegiada para el mapeo de funciones cerebrales, gracias a la combinación de su capacidad de resolución espacial y temporal, así como por el hecho de ser capaz de activar o interferir con funciones cerebrales. Esto permite establecer relaciones causales entre actividad cerebral y comportamiento.
Es una forma no invasiva de estimulación de la corteza cerebral, erigiéndose como una herramienta técnica que amplía el abanico de posibilidades de estudio e investigación en neurociencias, y en el tratamiento de diversas enfermedades neuropsiquiátricas.
Permite la estimulación segura, indolora e incruenta del tejido nervioso (corteza cerebral, médula espinal, vías motoras centrales y nervios periféricos), además de regular de forma controlada la actividad cerebral.
Principios de la estimulación magnética transcraneal
Su uso se da por un pulso de corriente fluyendo a través de una bobina de hilo conductor genera un campo magnético. La frecuencia de cambio de este campo magnético determina la inducción de una corriente secundaria en cualquier conductor cercano, esto sucede en la cabeza del sujeto. Esto genera un campo magnético en una variable de tiempo que induce una corriente en el cerebro del sujeto.
La corriente necesaria para estimular la corteza cerebral es aproximadamente de 7- 10 kA y favorece que la probabilidad sea mayor de que un campo inducido active una neurona es una función de la derivada espacial del campo a lo largo de la membrana neuronal.
Aplicaciones clínicas
La estimulación magnética transcraneal (TMS, por sus siglas en inglés) es una tecnología emergente que se está utilizando cada vez más en varias áreas de la medicina. Sus aplicaciones clínicas son diversas y están en constante expansión.
- Depresión resistente al tratamiento: Este es uno de los usos más comunes de la TMS en la actualidad. La TMS ha demostrado ser efectiva en el tratamiento de la depresión que no ha respondido a los tratamientos convencionales, incluyendo la terapia y los medicamentos antidepresivos.
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): Se está investigando la eficacia de la TMS para tratar el TOC. Algunos estudios han encontrado que la TMS puede aliviar los síntomas del TOC cuando se dirige a la corteza prefrontal dorsolateral y otras áreas del cerebro implicadas en este trastorno.
- Trastornos del movimiento: La TMS también se ha utilizado en el tratamiento de trastornos del movimiento, como la enfermedad de Parkinson y el temblor esencial. Al dirigirse a áreas específicas del cerebro, la TMS puede ayudar a regular la actividad neuronal y mejorar los síntomas de estos trastornos.
- Esquizofrenia: Algunas investigaciones han indicado que la TMS puede ser útil para tratar los síntomas de la esquizofrenia, como las alucinaciones auditivas.
- Recuperación del accidente cerebrovascular: Se está investigando el uso de la TMS para mejorar la función motora y la recuperación en personas que han sufrido un accidente cerebrovascular.
- Dolor crónico: La TMS puede ser una opción de tratamiento para ciertos tipos de dolor crónico, como la migraña y el dolor neuropático.
Es importante destacar que aunque la TMS tiene muchas aplicaciones prometedoras, aún se necesita más investigación para determinar su eficacia a largo plazo y para identificar quiénes son los mejores candidatos para este tipo de tratamiento.

Usos del rTMS:
- Recuperación motora. Se vinculó a mejoras en el rendimiento motor, valorado por la ejecución dactilar de tareas secuenciales motoras.
- Afasia y disartria. El tratamiento mediante EMTr resulta más efectivo, atendiendo a la literatura científica publicada, en la afasia motora o en afasias mixtas de predominio motor.
- Disfagia orofaríngea. Aunque su incidencia es del 50% en los pacientes con ictus, la disfagia orofaríngea se encuentra infraestimada e infradiagnosticada, constituyendo una causa de desnutrición y de neumonía broncoaspirativa, que incrementa la tasa mortalidad en estos pacientes (justificando hasta el 20-30% de las muertes postictus).
- Dificultades perceptivas y cognitivas. La negligencia espacial unilateral es una alteración perceptiva que augura un mal pronóstico de recuperación funcional en los pacientes con ictus, ha resultado efectiva en este tipo de trastornos postictales.
- Depresión. La depresión ha sido el trastorno más estudiado en la EMT, además es la alteración emocional más prevalente en los pacientes con ictus. En pacientes que han presentado un ictus, la aplicación de una EMTr de alta frecuencia (10 Hz) en 10 sesiones durante 2 semanas, en el área prefrontal dorsolateral izquierda, resultó en una mejoría significativa.
Efectos adversos con el uso de la estimulación magnética transcraneal
Efectos adversos tras EMT de un solo pulso sobre el córtex motor es muy rara. El efecto potencialmente adverso que ha provocado más inquietud hasta ahora ha sido la epilepsia, aunque teóricamente el riesgo es remoto. Varios miles de pacientes han sido sometidos a estimulación eléctrica y magnética pero solamente se han descrito aisladas crisis focales.
No hay discusión que EMTr a altas frecuencias pueden producir crisis en sujetos normales además de en pacientes con alteraciones neurológicas. La evaluación de los parámetros de estímulo pertinente a la inducción de las crisis (intensidad del estímulo, frecuencia, y la duración del tren y la frecuencia) ha llevado a unas específicas recomendaciones.
Teóricamente, estructuras metálicas implantadas dentro del cráneo (clips de aneurismas) pueden moverse por la fuerza mecánica de la corriente inducida, aunque es muy improbable. Es razonable tener en cuenta ambos, epilepsia y neurocirugía previa como una relativa más que absoluta contraindicación de la estimulación.
Hay que tener precaución con los implantes cocleares. Se ha sugerido que los artefactos acústicos de la bobina del estimulador magnético pueden producir pérdida auditiva y se recomienda el uso de tapones. Esto es importante en niños de corta edad en los que la distancia bobina-oído es muy pequeña.
Conclusión:
Antes de comenzar cualquier tratamiento, los pacientes deben recibir una atención médica exhaustiva, incluyendo pruebas de diagnóstico como la tomografía computarizada y la resonancia magnética. Estos exámenes son vitales para identificar la localización exacta de las anomalías en el cerebro y para garantizar que el tratamiento se dirija a la zona correcta.
Aunque la estimulación cerebral es un método de tratamiento prometedor, no está exento de riesgos. En casos raros, puede causar efectos adversos como sangrado en el cerebro. Por esta razón, es crucial que los médicos monitoreen de cerca a los pacientes durante y después del tratamiento.
La rTMS, también conocida en español como estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr), ofrece un nuevo rayo de esperanza para los pacientes con trastornos del movimiento y otras afecciones neurológicas. Este avance tecnológico abre una nueva vía para mejorar la calidad de vida de miles de personas en todo el mundo.
