¿Quién puede recibir rTMS?
Autor: Giovana Femat Roldán
La rTMS es un procedimiento no invasivo que utiliza campos magnéticos para estimular las neuronas del cerebro. Durante una sesión de rTMS, una bobina electromagnética se coloca sobre el cuero cabelludo, y el dispositivo genera pulsos magnéticos que inducen corrientes eléctricas en áreas específicas del cerebro. Estas corrientes pueden modificar la actividad neuronal, lo que puede tener efectos terapéuticos.
La rTMS funciona mediante la generación de campos magnéticos que atraviesan el cráneo y crean corrientes eléctricas en el cerebro. Estos campos magnéticos pueden influir en la excitabilidad de las neuronas, aumentando o disminuyendo su actividad. La capacidad de dirigir la estimulación a áreas específicas del cerebro permite a los médicos abordar de manera precisa las regiones que se cree están involucradas en ciertos trastornos.
El procedimiento de rTMS generalmente se lleva a cabo en una clínica y no requiere anestesia. Cada sesión dura entre 30 y 60 minutos, y los pacientes suelen recibir tratamiento cinco veces por semana durante varias semanas. Durante la sesión, el paciente se sienta en una silla mientras el técnico coloca la bobina electromagnética sobre el área objetivo del cerebro. Los pacientes pueden sentir un golpeteo o un cosquilleo en el cuero cabelludo durante la estimulación, pero la mayoría de las personas tolera bien el tratamiento.
¿En qué enfermedades se han visto más beneficios?
La rTMS se ha estudiado ampliamente y ha mostrado beneficios en diversas condiciones neurológicas y psiquiátricas. A continuación, se describen algunas de las enfermedades en las que la rTMS ha demostrado ser particularmente efectiva.
1.- Depresión mayor
La depresión mayor es uno de los trastornos en los que la rTMS ha demostrado ser más efectiva. Para pacientes con depresión resistente a los tratamientos convencionales, la rTMS puede proporcionar alivio cuando otros tratamientos han fallado. Los estudios han mostrado que la rTMS puede mejorar significativamente los síntomas depresivos y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
2.- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una condición debilitante que puede ser difícil de tratar. La rTMS ha mostrado promesa en el tratamiento del TOC, especialmente en pacientes que no responden bien a los medicamentos y la terapia cognitivo-conductual. La estimulación de áreas específicas del cerebro involucradas en el TOC puede ayudar a reducir los síntomas.
3.- Ansiedad y trastorno de estrés postraumático (TEPT)
La rTMS también se ha utilizado para tratar la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático (TEPT). La estimulación de áreas del cerebro asociadas con la regulación del miedo y la ansiedad puede ayudar a aliviar los síntomas en pacientes con estos trastornos. Aunque se necesita más investigación, los resultados preliminares son prometedores.
4.- Dolor crónico
El dolor crónico es otra área en la que la rTMS ha mostrado beneficios. La estimulación de áreas del cerebro involucradas en la percepción y la modulación del dolor puede ayudar a reducir la intensidad del dolor y mejorar la calidad de vida de los pacientes con condiciones dolorosas crónicas, como la fibromialgia y el dolor neuropático.
5.- Migrañas
La rTMS ha sido estudiada como un tratamiento para las migrañas y ha mostrado ser efectiva en algunos pacientes. La estimulación de ciertas áreas del cerebro puede ayudar a reducir la frecuencia y la intensidad de las migrañas, proporcionando una opción de tratamiento adicional para aquellos que no responden bien a los tratamientos convencionales.
6.- Trastornos del movimiento
La rTMS también ha mostrado potencial en el tratamiento de trastornos del movimiento, como la enfermedad de Parkinson y la distonía. La estimulación de áreas específicas del cerebro puede ayudar a mejorar los síntomas motores y la función general en pacientes con estos trastornos.

¿Quién puede recibir rTMS?
La rTMS es una opción de tratamiento adecuada para muchas personas, pero no es adecuada para todos. A continuación, se describen los criterios generales para determinar quién puede beneficiarse de la rTMS.
1.- Depresión resistente al tratamiento: Los pacientes con depresión mayor que no han respondido a al menos un ciclo de tratamiento con antidepresivos y/o terapia cognitivo-conductual pueden ser candidatos para la rTMS.
2.- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): Los pacientes con TOC que no han respondido a tratamientos convencionales pueden considerar la rTMS como una opción adicional.
3.- Ansiedad y TEPT: La rTMS puede ser una opción para pacientes con ansiedad y TEPT que no han respondido bien a los tratamientos estándar.
4.- Dolor crónico: Los pacientes con dolor crónico que no han encontrado alivio con otros tratamientos pueden beneficiarse de la rTMS.
5.- Migrañas: Los pacientes con migrañas crónicas que no responden a los tratamientos convencionales pueden considerar la rTMS.
6.- Trastornos del movimiento: La rTMS puede ser beneficiosa para pacientes con trastornos del movimiento, como la enfermedad de Parkinson, especialmente aquellos que no responden bien a los medicamentos.
Contraindicaciones para la rTMS
Aunque la rTMS es segura para la mayoría de las personas, existen algunas contraindicaciones y situaciones en las que el tratamiento no es apropiado. Estas incluyen:
- Presencia de dispositivos metálicos en la cabeza: Las personas con implantes metálicos en la cabeza, como marcapasos, implantes cocleares o clips de aneurisma, no deben recibir rTMS debido al riesgo de interferencia con los campos magnéticos.
- Historia de convulsiones: Los pacientes con un historial de convulsiones o epilepsia deben evitar la rTMS, ya que el tratamiento puede aumentar el riesgo de convulsiones.
- Trastornos psiquiátricos no controlados: Los pacientes con trastornos psiquiátricos graves no controlados, como la esquizofrenia, pueden no ser candidatos adecuados para la rTMS.
- Embarazo: Aunque no se han demostrado efectos adversos significativos, la seguridad de la rTMS durante el embarazo no está completamente establecida, por lo que generalmente se evita en mujeres embarazadas.
