rTMS en el tratamiento de trastornos de ansiedad
Autor: Giovana Femat Roldán
El trastorno de ansiedad generalizada es un tipo crónico de preocupación. Este puede ser multifocal, por lo que está relacionado con otros síntomas físicos y psicológicos, por ejemplo, tiene una relación estrecha con otras psicopatologías como depresión y abuso de sustancias.
Actualmente es tratado mediante terapia cognitiva-conductual y algunos fármacos, entre los cuales se encuentran los inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina (ISRS) o inhibidores de la recaptura de serotonina-norepinefrina (IRSN). En pacientes resistentes a los fármacos convencionales se utilizan benzodiacepinas, las cuales pueden tener efectos secundarios cognitivos a largo plazo3, es por ello que recientemente se ha optado por buscar nuevos tratamientos que logren un efecto prolongado y no tengan efectos secundarios graves.
La estimulación magnética transcraneal, es un tipo de estimulación no invasiva, donde se induce una corriente eléctrica al cerebro mediante una bobina para excitar o inhibir tejido nervioso en la corteza cerebral. Esta estimulación puede tener efectos terapéuticos en circuitos aberrantes, donde la actividad cerebral es anormal y se han generado dinámicas maladaptativas.
La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado la EMT como tratamiento para psicopatologías como el trastorno de depresión mayor (TDM) y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Además de estos tratamientos, actualmente se buscan nuevas aplicaciones de esta tecnología para tratar trastornos como la esquizofrenia, trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), TEPT y TAG o relacionados.
rTMS como tratamiento alternativo
La terapia de estimulación magnética transcraneal (EMT) es un método no invasivo neuromodulativo, que emplea campos magnéticos con el fin de estimular y restablecer las células nerviosas del cerebro para así, aliviar y paliar los síntomas de enfermedades de índole neuropsiquiátrica u otros trastornos del sistema nervioso.
La EMTr se aplica en diversas enfermedades del sistema nervioso central, entre ellas encontramos: Dolor (Neuralgia del trigémino, facial atípico, de miembro fantasma). Enfermedad de Parkinson, rehabilitación física de ACV, epilepsia, esclerosis múltiple, tinnitus y migraña. En enfermedades psiquiátricas; TDM, trastorno bipolar, trastorno por estrés postraumático, TOC, abstinencia al abuso de sustancias y esquizofrenia.
Aspectos técnicos de la rTMS
Consta de una fuente de energía que se descarga en un “capacitador” el cual se encarga de ir almacenándola, así se generan pulsos breves de corriente eléctrica dirigidos a una bobina que genera un campo magnético pulsátil. Desde el monitor se controla la temperatura, intensidad y frecuencia del pulso.
La propia bobina que crea el campo magnético a partir de hilos y filamentos de cobre va revestida (a modo de aislante), de un molde de plástico y mismamente cuando está activa, el campo magnético penetra y va calando a través de piel, cráneo y meninges. De esta manera el flujo se va filtrando e induce esta “corriente secundaria” en el tejido cerebral.
La bobina se sitúa de manera tangencial al cráneo de manera que la estimulación se produce sobre los componentes neuronales de la corteza orientándose de manera horizontal (y no transversalmente).
La actividad neuromoduladora es mayormente transináptica e indirecta. Se ejecuta próximamente al cono axónico de las células piramidales corticales y de aquellas regiones cuyas neuronas constan de umbrales de despolarización más bajos.
¿Cómo funciona la rTMS?
La rTMS es capaz de inducir cambios en los sistemas de neurotransmisión, dopamina, serotonina, receptores de NMDA, aspartato, Nerina y taurina; llegando a regular también la expresión de genes como c-fos y c-jung, trascendentales para la plasticidad sináptica.
Varios de los mecanismos de la EMTr intervienen en la regulación y funcionalidad de la plasticidad sináptica, la modulación de la excitabilidad de las conexiones y redes neuronales, accionamiento de asas de retroalimentación y metaplasticidad (aquella plasticidad íntegra de la propia plasticidad sináptica, es decir, la plasticidad de la plasticidad).
Riesgos más comunes al usar la terapia de estimulación
A diferencia de otras técnicas más invasivas como la estimulación de nervio vago o la estimulación cerebral profunda, la EMTr no precisa cirugía no requiere la aplicación de ningún tipo de implante de electrodos. Además, y en contraposición con la terapia electroconvulsiva, la EMTr no causa convulsiones ni requiere sedación con anestesia.
Efectos secundarios encontrados en los pacientes
Los efectos secundarios generalmente se trata de leves a moderados síntomas, los cuales, suelen mejorar en la mayoría de los casos poco después de las primeras sesiones individuales y disminuyen con un poco más de tiempo tras sesiones adicionales.
Las convulsiones, destacan como el efecto secundario más importante, con un riesgo <1/1000. Ha sido reportado por estímulos simples sobre estructuras corticales que hubieran podido estar lesionadas, sufrir infarto u otras variaciones estructurales; también por inducción del estímulo magnético sobre focos epileptogénicos o en pacientes con depresión mayor (TDM) en medicación con antidepresivos tricíclicos y neurolépticos.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno de ansiedad?
El trastorno de ansiedad se caracteriza por una serie de síntomas que pueden ser tanto físicos como psicológicos. Estos síntomas varían en intensidad y duración, pero en general interfieren significativamente con la vida diaria de quien lo padece. A continuación, se describen los síntomas más comunes:
Síntomas Psicológicos
- Preocupación excesiva:
Un estado constante de preocupación o miedo desproporcionado ante situaciones cotidianas, incluso cuando no representan un peligro real.
- Pensamientos intrusivos:
Ideas persistentes y difíciles de controlar que generan angustia.
- Irritabilidad:
Un estado de ánimo más irritable o propenso a estallar por cosas menores.
- Sensación de catástrofe inminente:
Un sentimiento constante de que algo malo está por suceder.
- Dificultad para concentrarse:
Problemas para enfocarse debido a la sobrecarga de pensamientos ansiosos.
Síntomas Físicos
- Taquicardia:
Latidos rápidos o palpitaciones del corazón, asociados a la respuesta de «lucha o huida.»
- Dificultad para respirar:
Sensación de falta de aire o hiperventilación.
- Tensión muscular:
Rigidez en el cuello, hombros y espalda debido a la constante alerta del cuerpo.
- Sudoración excesiva:
Incluso en situaciones no relacionadas con actividad física o calor.
- Dolor de cabeza:
Cefaleas relacionadas con la tensión.
- Fatiga:
Cansancio extremo debido al esfuerzo emocional y físico constante.
- Trastornos gastrointestinales:
Malestares como náuseas, diarrea, o dolor abdominal.
- Mareos:
Sensación de inestabilidad o vértigo.
Síntomas Conductuales
- Evitación:
Evitar lugares, personas o situaciones que puedan provocar ansiedad.
- Hiperactividad o inquietud:
Incapacidad de permanecer quieto, moviendo constantemente manos o pies.
- Alteraciones del sueño:
Insomnio, despertares frecuentes o sueño no reparador debido a pensamientos recurrentes.
