EMTr para recuperación funcional tras un ACV
Autor: Giovana Femat Roldán
Los equipos de Estimulación magnética transcraneal repetitiva(EMTr) funcionan mediante una bobina con una configuración determinada que al hacer pasar una corriente eléctrica generan un campo magnético que atraviesa el cuero cabelludo y cráneo, provocando un cambio en la polarización neuronal del tejido subyacente. Existen distintos tipos y formas de estimuladores, los más utilizados funcionan con bobinas en forma de ocho que inducen una cantidad de corriente suficiente para despolarizar neuronas en una región de aproximadamente 1-2 cm2.
Por ejemplo, la estimulación de la representación de la mano en la corteza motora primaria provocará una respuesta motora (contracción muscular) en los músculos de la mano contralateral, lo cual podrá registrarse mediante un electrodo muscular de superficie produciendo un potencial evocado motor (PEM).
Los PEMs generalmente se utilizan para estudiar la integridad de la vía corticoespinal (piramidal) y proporcionan información sobre la excitabilidad neuronal del área cortical estimulada; en este sentido, se define como umbral motor a la intensidad mínima necesaria para generar un PEM de 50 μV de amplitud, cuanto mayor es la excitabilidad, menor será la intensidad del estímulo necesario para producirlo, en casos de disminución de la excitabilidad neuronal, por ejemplo posterior a una lesión cortical, se requerirá un estímulo de mayor intensidad
La estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS por sus siglas en inglés) es un tipo de EMT en el que en lugar de aplicar pulsos magnéticos simples, se emiten trenes de pulsos magnéticos múltiples. Se ha observado que este tipo de estimulación tiene un efecto en la actividad cerebral que perdura posterior al periodo de estimulación.
El efecto de la rTMS depende de la frecuencia del campo electromagnético emitido, bajas frecuencias (≤ 1 Hz) conllevan a una inhibición de la actividad eléctrica neuronal en el sitio de estimulación, mientras que altas frecuencias (> 3 Hz) provocan una despolarización neuronal.
El efecto terapéutico a largo plazo de la EMTr se ha explicado mediante un paradigma de estimulación de plasticidad a través de mecanismos de potenciación y depresión a largo plazo.
Los estudios fisiológicos han demostrado que la EMTr modifica la actividad neuronal, no sólo en el sitio de estimulación sino también en sitios distantes a ésta, lo cual se ha explicado mediante las interconexiones de los distintos circuitos cerebrales que generan cambios tanto en áreas cerebrales corticales como subcorticales.
Los efectos secundarios que se reportan son cefalea, sensación de incomodidad y fatiga, los cuales son pasajeros y remiten posterior a la sesión de estimulación.
Accidente cerebrovascular
Una de las aplicaciones clínicas en neurorrehabilitación en la que más se ha investigado el uso de EMTr es AVC, mostrando efectividad para mejorar algunos aspectos como la función motora y cognitiva en estos pacientes. Es bien sabido que la reorganización de los circuitos cerebrales posterior a una AVC contribuye a la recuperación clínica de los pacientes; sin embargo, estos cambios plásticos no siempre llevan a una reorganización adaptativa, de ahí el término plasticidad maladaptativa.

Un ejemplo de plasticidad maladaptativa es la teoría del desequilibrio en las interacciones interhemisféricas que resulta en un aumento de la inhibición del hemisferio sano sobre el hemisferio lesionado, interfiriendo así con su capacidad de reorganización y recuperación. En este sentido, estudios recientes que emplean resonancia magnética funcional en pacientes con AVC han revelado una relación entre el aumento en la actividad del hemisferio sano y el grado de alteración motora de la mano afectada. Por esta razón la corteza del hemisferio no lesionado es uno de los blancos terapéuticos que se han propuesto para realizar la EMTr con el fin de bloquear o reducir estos cambios maladaptativos. Al inhibir la hiperactividad del hemisferio sano el hemisferio lesionado se libera, permitiendo su reorganización y un mayor grado de recuperación funcional.
El uso de la rTMS como adyuvante en un programa de neurorrehabilitación estandarizado puede aumentar el grado de recuperación motora. Algunos de los ensayos clínicos reportan también una disminución en la severidad de la espasticidad posterior a las sesiones de estimulación. La evidencia indica un mayor efecto con el uso de rTMS inhibitoria en el hemisferio no afectado en pacientes con una EVC en estadio crónico en pacientes con EVC en estadio subagudo o crónico, en ambos casos siempre como tratamiento adyuvante en un programa de rehabilitación convencional.
Otro de los aspectos más estudiados con respecto al uso de rTMS en EVC es la afasia, con mejoría en la exactitud y velocidad de nominación. Otro uso que se ha investigado recientemente es en el tratamiento de la disfagia post EVC.
